Ministerio de Cultura acerca “Tarde de Parque” a diversas comunidades como parte de su estrategia de descentralización cultural
El ministro de Cultura, Roberto Ángel Salcedo, continúa llevando la agenda de descentralización cultural a distintos espacios y comunidades del país. Durante el fin de semana, encabezó dos jornadas de la iniciativa “Tarde de Parque”, realizadas el sábado 22 de agosto en el Parque Paseo 30 de Mayo y el domingo 23 en el Centro Cultural T3, ubicado en Sabana Perdida, Santo Domingo Norte.
Las actividades tuvieron como uno de sus principales protagonistas a niños y jóvenes que reciben formación en diferentes disciplinas artísticas. Música y danza estuvieron entre las expresiones presentadas por los participantes, quienes aprovecharon ambos escenarios para mostrar parte de los conocimientos y habilidades adquiridos durante su proceso de formación.
Más que una sucesión de presentaciones artísticas, las jornadas sirvieron para mostrar el trabajo que se desarrolla desde el Viceministerio de Creatividad y Formación Artística, dirigido por el maestro Amaury Sánchez. Esta área constituye uno de los pilares de la gestión cultural encabezada por Salcedo, con énfasis en la formación de nuevas generaciones y en el desarrollo de capacidades artísticas desde las comunidades.
Para el ministro, acercar a los niños a las disciplinas artísticas puede tener efectos que van mucho más allá del escenario. Durante las actividades, destacó la importancia de ofrecer a la niñez oportunidades de formación que contribuyan a su crecimiento personal y a su integración positiva en la sociedad.
La primera jornada de “Tarde de Parque” se desarrolló el sábado 22 en el Parque Paseo 30 de Mayo, con la coordinación de la Alcaldía del Distrito Nacional. El ministro de Cultura fue recibido en el lugar por el gobernador del parque, Edwin Marrero, en una actividad que combinó la participación institucional con las expresiones artísticas de jóvenes en proceso de formación.
Entre las presentaciones realizadas estuvo la de la Banda de Música del Cuerpo de Bomberos del Distrito Nacional. También participaron jóvenes pertenecientes a los grupos de baile y percusión del Centro Cultural Narciso González, ubicado en Villa Juana.
La presencia de estos jóvenes permitió trasladar al espacio público parte del trabajo que habitualmente se desarrolla en los centros de formación. El parque se convirtió, por unas horas, en una especie de aula abierta, donde el aprendizaje dejó las paredes del salón y encontró otro escenario para encontrarse con la comunidad.
La segunda jornada tuvo lugar durante la tarde del domingo en el Centro Cultural T3, en Sabana Perdida, Santo Domingo Norte. En esta ocasión, Salcedo estuvo acompañado por la alcaldesa Betty Gerónimo y por el director del centro cultural, Luis Tejada.
El programa preparado para la jornada permitió al público conocer una muestra del aprendizaje alcanzado por los jóvenes que forman parte de los diferentes grupos de formación artística del Centro Cultural T3. Los participantes presentaron piezas musicales y demostraciones de danza, poniendo en escena parte del trabajo realizado durante su proceso de preparación.
Entre las propuestas musicales estuvieron interpretaciones con instrumentos como la flauta y la guitarra. También se presentaron piezas de danza folclórica y contemporánea, expresiones que permitieron mostrar la diversidad de disciplinas que forman parte de la oferta artística del centro.
La actividad comenzó con la actuación de la Banda de Música del Centro Cultural T3, dirigida por el maestro Deyson Marmolejos. La agrupación abrió una jornada en la que los jóvenes tuvieron la oportunidad de mostrar públicamente sus capacidades y compartir con los asistentes los resultados de su formación.
Para el Ministerio de Cultura, este tipo de iniciativas forma parte de una política más amplia de descentralización cultural. El propósito es llevar las actividades y propuestas artísticas a los municipios y comunidades, de manera que el acceso a la cultura no quede limitado a determinados espacios o sectores de la población.
La estrategia busca, además, estimular la participación ciudadana y fortalecer el talento que surge en las propias comunidades. En lugar de esperar que los ciudadanos se desplacen hacia los principales escenarios culturales, la propuesta procura llevar esos espacios de encuentro directamente a los lugares donde vive la gente.
La iniciativa “Tarde de Parque” se inserta precisamente en esa visión. Los parques, centros culturales y otros espacios comunitarios pueden convertirse en escenarios para la creación, la formación y el intercambio entre artistas y ciudadanos. La cultura, después de todo, no tiene por qué vivir únicamente entre paredes solemnes; también puede respirar al aire libre, entre vecinos, familias y jóvenes que descubren una vocación.
Las jornadas realizadas en el Parque Paseo 30 de Mayo y en el Centro Cultural T3 reflejan ese propósito de acercar las expresiones artísticas a las comunidades. La participación de niños y jóvenes en formación adquiere especial importancia porque permite mostrar que el talento no está concentrado en un único lugar y que las oportunidades de desarrollarlo pueden encontrarse también en los barrios y municipios.
Desde la perspectiva del Ministerio de Cultura, fortalecer estos procesos de formación contribuye a ampliar las posibilidades de desarrollo de las nuevas generaciones. La música, la danza y otras disciplinas artísticas pueden convertirse en herramientas para estimular la creatividad, la disciplina y la confianza, mientras ofrecen a los jóvenes un espacio para expresarse y descubrir sus propias capacidades.
Con estas dos jornadas, Roberto Ángel Salcedo reafirma la continuidad de una agenda orientada a descentralizar la oferta cultural y acercarla a distintos sectores de la población. La intención es que más comunidades tengan acceso a actividades artísticas y que los talentos locales encuentren espacios donde puedan desarrollarse y ser reconocidos.
“Tarde de Parque” plantea así una idea sencilla, pero significativa: la cultura también se construye desde las comunidades. Y cuando un niño toma una guitarra, una flauta, aprende un ritmo o se incorpora a un grupo de danza, no solo está preparando una presentación. Está descubriendo una posibilidad. A veces, precisamente ahí comienza una historia que todavía nadie sabe hasta dónde puede llegar.


