Al comienzo del nuevo año escolar 2026-2027, el gobierno ha inaugurado más de 1.200 nuevas aulas.
El Ministerio de Educación de la República Dominicana (MINERD), mediante la Dirección de Infraestructura Escolar (DIE), informó que más de 1,200 aulas nuevas ya fueron incorporadas a la red educativa nacional como parte de los preparativos para el inicio del año escolar 2026-2027. A este proceso de ampliación se suma un amplio programa de recuperación y mantenimiento que alcanza a 1,342 centros educativos distribuidos en distintas zonas del país.
De acuerdo con la información ofrecida por la cartera educativa, varios planteles se encuentran en la etapa final de construcción o intervención y están próximos a ser entregados. Con estas obras, el Ministerio procura alcanzar la meta de 1,500 nuevas aulas para el comienzo del próximo período lectivo, aumentando la capacidad disponible y creando mejores condiciones para recibir a estudiantes y docentes.
La ampliación de la infraestructura forma parte de las prioridades impulsadas por el Gobierno del presidente Luis Abinader y por la gestión del ministro de Educación, Luis Miguel De Camps, que han colocado entre sus líneas de trabajo el fortalecimiento de los centros escolares, la atención de las necesidades físicas de los planteles y la creación de espacios que permitan desarrollar las actividades educativas en condiciones de mayor seguridad y calidad.
La infraestructura escolar, al fin y al cabo, no es solamente cemento, bloques y techo. Es el escenario donde transcurre buena parte de la vida de miles de niños y jóvenes. Una escuela en buenas condiciones puede parecer algo elemental, pero cuando falta, la enseñanza termina librando una batalla que nunca estuvo incluida en el programa académico.
La planificación de la Dirección de Infraestructura Escolar, bajo la conducción del ingeniero Roberto Herrera, contempla además que 94 planteles educativos continúan con trabajos activos y tienen fechas estimadas de conclusión durante agosto. Estas intervenciones permitirán sumar nuevas capacidades antes o durante las primeras semanas del nuevo año escolar.
Solo para este mes se proyecta la incorporación de 762 aulas adicionales, correspondientes a proyectos que se encuentran en distintas fases de ejecución. La cifra refleja el esfuerzo de acelerar la terminación de obras que puedan estar disponibles para atender la demanda de espacios educativos.
El proceso de expansión se desarrolla paralelamente con un programa nacional destinado a preservar y recuperar los planteles que ya forman parte de la red pública. En total, 1,342 centros educativos están siendo intervenidos mediante trabajos de mantenimiento, beneficiando aproximadamente 9,831 aulas.
Estas labores tienen como propósito corregir deterioros, mejorar las condiciones físicas de las escuelas y prolongar la vida útil de las instalaciones. No se trata únicamente de construir nuevos espacios; también es necesario conservar los que ya existen. Una escuela recién inaugurada necesita mantenimiento tanto como una antigua necesita rehabilitación. De lo contrario, el paso del tiempo termina cobrando la factura, generalmente con bastante puntualidad.
Para ejecutar estas intervenciones se utilizan diferentes mecanismos y modalidades de trabajo. Entre ellos se encuentra el Proceso de Rehabilitación, Mantenimiento y Terminación de Centros Escolares (PROTCES), además de proyectos gestionados mediante la Cámara Dominicana de la Construcción (CADOCON)-DIE.
También se han empleado procedimientos de sorteos, brigadas de administración directa, procesos de licitación y brigadas de emergencia, dependiendo de las características y necesidades de cada plantel.
La combinación de estas modalidades permite atender una cantidad considerable de centros educativos en diferentes regiones, procurando que los trabajos respondan a las condiciones particulares de cada infraestructura. No todos los planteles requieren la misma intervención: algunos necesitan reparaciones puntuales, mientras otros demandan trabajos más profundos para recuperar espacios que han sufrido años de deterioro.
Dentro del programa de infraestructura también se incluye la construcción de 32 techados deportivos escolares, obras destinadas a ampliar y mejorar los espacios disponibles para las actividades físicas y recreativas de los estudiantes.
Una parte importante de estos techados ya ha sido terminada y entregada formalmente a las comunidades educativas. Los restantes se encuentran concluidos o próximos a completar los procesos necesarios para sus respectivos actos de inauguración.
La construcción de estos espacios tiene una importancia que va más allá de la práctica deportiva. Los techados permiten realizar actividades físicas, actos escolares, encuentros comunitarios y otras iniciativas sin que las condiciones climáticas se conviertan en un obstáculo permanente. En un país donde el sol puede ser generoso y la lluvia bastante menos diplomática, disponer de espacios protegidos resulta especialmente útil.
La Dirección de Infraestructura Escolar mantiene el monitoreo de las obras que permanecen en ejecución y de aquellas que están próximas a ser entregadas. Este seguimiento busca garantizar que, una vez concluidos los trabajos, los espacios puedan integrarse de manera oportuna a las actividades de los centros educativos.
El objetivo es que las nuevas aulas y las instalaciones rehabilitadas no permanezcan como obras terminadas pero desconectadas de la dinámica escolar. La infraestructura adquiere verdadero sentido cuando puede ser utilizada por estudiantes y docentes y cuando responde a las necesidades reales de la comunidad educativa.
El programa de ampliación y mantenimiento se desarrolla, además, en un momento especialmente importante para el sistema educativo, debido a la cercanía del inicio del año escolar 2026-2027. El próximo período lectivo representa un nuevo desafío para las autoridades, que deben garantizar no solo la disponibilidad de aulas, sino también condiciones apropiadas para que el proceso de enseñanza pueda desarrollarse con normalidad.
La incorporación de nuevos espacios busca contribuir a resolver necesidades de capacidad en diferentes comunidades y facilitar la organización de los centros escolares. Al mismo tiempo, la rehabilitación de planteles existentes procura reducir las dificultades derivadas del deterioro de las instalaciones.
Con más de 1,200 aulas ya incorporadas, otras 762 proyectadas para agosto y una meta general de 1,500 nuevas aulas, el Ministerio de Educación avanza en una estrategia que combina expansión, rehabilitación y mantenimiento.
El reto ahora es que cada obra concluida pueda traducirse en un beneficio concreto para la comunidad educativa. Porque una nueva aula no es solamente una cifra que aumenta en un informe: es un espacio donde un maestro podrá enseñar, donde un estudiante podrá aprender y donde quizá comience una historia que todavía nadie conoce.
De igual manera, mantener en condiciones adecuadas los miles de espacios existentes constituye una tarea permanente. Las escuelas necesitan inversión, supervisión y cuidado constante para que las mejoras no sean fotografías de un día, sino condiciones sostenibles durante muchos años.
La Dirección de Infraestructura Escolar continuará dando seguimiento a los proyectos en curso y a los que se encuentran próximos a su entrega, con la finalidad de incorporar progresivamente las instalaciones terminadas a las actividades de los planteles.
De cara al año escolar 2026-2027, el esfuerzo se concentra así en dos frentes que deben avanzar juntos: aumentar la cantidad de espacios disponibles y recuperar la calidad de los que ya existen. Construir más y conservar mejor. Dos tareas diferentes, pero inseparables cuando se pretende ofrecer a estudiantes y docentes una escuela digna, segura y preparada para enseñar.


