EDUCATIVA

El gobierno inaugura el techo del colegio Javier Antonio Castillo Pérez en Azua para beneficiar a 349 estudiantes y la comunidad

Este sábado, la Vicepresidenta de la República, Raquel Peña, presidió la inauguración del techo de la Escuela Javier Antonio Castillo Pérez, ubicada en la comunidad de Pueblo Viejo en la provincia de Azua. La obra representa una mejora importante para el centro educativo y beneficiará directamente a 349 estudiantes de los niveles Inicial y Primario. Además de servir para las actividades propias de la escuela, el nuevo espacio estará disponible para prácticas deportivas, encuentros recreativos, actividades culturales y diferentes iniciativas que involucren a las familias y a la comunidad. Con esta infraestructura, estudiantes y docentes disponen de un lugar protegido de las condiciones del tiempo, lo que permitirá aprovechar mejor la cancha durante todo el año.

La entrega de esta obra se integra al conjunto de infraestructuras que el Gobierno dominicano está poniendo a disposición de las comunidades educativas con miras al comienzo del año escolar 2026-2027. Estas acciones forman parte de los esfuerzos que desarrolla el Ministerio de Educación, bajo la gestión del ministro Luis Miguel De Camps, para mejorar las condiciones físicas de los planteles públicos y proporcionar ambientes apropiados para el aprendizaje. La intención es que los estudiantes puedan desarrollar sus actividades en instalaciones que respondan a sus necesidades y que, además de ser funcionales, ofrezcan seguridad y dignidad. Una escuela necesita aulas para enseñar, pero también requiere espacios donde los niños puedan jugar, practicar deportes, participar en actividades culturales y aprender a convivir.

Durante el acto, la vicepresidenta Raquel Peña resaltó el significado que tiene la obra para los habitantes de la comunidad y señaló que sus beneficios no estarán limitados exclusivamente al horario de clases. La nueva instalación podrá ser utilizada por los estudiantes, sus familias y otros integrantes de la comunidad, ampliando las posibilidades de aprovechamiento del centro educativo. Para Peña, la construcción representa una oportunidad para mejorar las condiciones en las que se desarrollan diferentes actividades y para poner a disposición de los residentes de la zona un espacio adecuado para la convivencia.

“Al cortar el listón, estamos brindando a esta comunidad un espacio que los estudiantes y sus familias pueden utilizar, contribuyendo a mejorar las condiciones de vida de esta comunidad”, dijo el vicepresidente durante la ceremonia.

Peña también reiteró que el nuevo espacio está pensado para que los estudiantes y sus familiares puedan disfrutarlo y utilizarlo en diferentes actividades. La instalación, además de responder a una necesidad concreta del plantel, amplía las posibilidades de encuentro entre la escuela y la comunidad. En lugares donde las condiciones climáticas pueden interrumpir con facilidad una actividad al aire libre, contar con una cancha cubierta significa disponer de una alternativa que permite mantener la programación y aprovechar las instalaciones durante más tiempo.

El viceministro de Supervisión, Evaluación y Control de la Calidad Educativa, Oscar Amargós, consideró que la obra constituye un avance para mejorar las condiciones disponibles tanto para los alumnos como para los habitantes de Guayacanal. Destacó que una infraestructura de estas características contribuye a que el centro educativo cuente con mayores posibilidades para desarrollar actividades que complementan la enseñanza tradicional y que favorecen el desarrollo integral de los estudiantes.

La construcción también se encuentra vinculada con las acciones que lleva adelante el Ministerio de Educación para fortalecer la infraestructura de los centros públicos. Bajo la gestión del ministro Luis Miguel De Camps, estas iniciativas buscan que los planteles dispongan de espacios apropiados, seguros y dignos, de manera que las condiciones físicas no sean un obstáculo para las actividades educativas. La calidad de la educación también se construye en los lugares donde esta ocurre: un entorno adecuado puede facilitar la participación, la convivencia y el desarrollo de habilidades que van mucho más allá de los contenidos académicos.

Durante su intervención, Amargós explicó que el techado permitirá reforzar en esta comunidad la estrategia interministerial Escuela Abierta y Activa. Esta iniciativa consiste en utilizar los centros educativos públicos los fines de semana para promover actividades deportivas, culturales, recreativas y de educación cívica. La posibilidad de contar con una cancha cubierta facilita que este tipo de programación pueda realizarse con mayor regularidad y sin depender completamente de las condiciones del clima.

Con esta visión, la infraestructura adquiere una función que trasciende el uso habitual de la escuela, porque permite que sus instalaciones estén disponibles para otros procesos de aprendizaje y participación comunitaria.

Amargós explicó que la estrategia busca que los centros educativos puedan superar el modelo tradicional según el cual la escuela funciona únicamente durante el horario establecido para las clases. La intención es convertir estos espacios en puntos de encuentro donde niños, adolescentes y jóvenes puedan participar en actividades que contribuyan a su formación y, al mismo tiempo, fortalezcan los vínculos con sus comunidades. De esta manera, la escuela puede convertirse en un espacio vivo durante más días y horarios, ofreciendo alternativas relacionadas con el deporte, la cultura, la recreación y la ciudadanía.

La obra forma parte de las acciones destinadas a renovar y mejorar las condiciones de los centros educativos públicos y a crear espacios que permitan desarrollar de manera adecuada las diferentes actividades vinculadas con la educación. La inversión no se limita a una estructura física: busca generar mejores condiciones para que los estudiantes puedan aprender y desarrollarse en un entorno más completo y funcional.

Durante la inauguración, la estudiante Wanda Isabel Santana expresó su agradecimiento por la obra y asumió, junto con sus compañeros, el compromiso de cuidar las instalaciones. En su discurso dejó claro que proporcionar infraestructura también significa responsabilidad para quienes pueden utilizarla. Mantenerla en buenas condiciones permitirá que continúe beneficiando a los estudiantes y a la comunidad durante los próximos años.

“Señor presidente, le prometemos cuidar esta cancha con mucho cariño y cuidarla para poner en alto nuestra Escuela Javier Antonio Castillo Pérez y Guayacanal. Gracias, señor presidente, por cumplir su palabra y en pensar en la educación, el deporte y el futuro de nuestra comunidad”, expresó la estudiante.

El nuevo techado permitirá que la escuela pueda realizar prácticas deportivas, actos cívicos, presentaciones culturales, ensayos y otras actividades sin que estas tengan que suspenderse o modificarse debido a la lluvia, el sol u otras condiciones meteorológicas. Esta posibilidad resulta especialmente importante para ampliar el uso de la cancha y garantizar que los estudiantes tengan un espacio adecuado para participar en actividades que complementan su formación académica.

Además de su función dentro del centro educativo, la infraestructura podrá servir como escenario para actividades de carácter comunitario. Esto permitirá que las familias y otros sectores de Guayacanal puedan aprovechar el espacio en determinadas jornadas y fortalecer la relación entre la escuela y el entorno en el que se encuentra. Al final, una inversión de esta naturaleza tiene un valor que no se mide únicamente por sus metros cuadrados, sino también por las oportunidades que puede generar para quienes la utilizan.

La inauguración del techado se suma a las obras que el Gobierno dominicano desarrolla de cara al inicio del año escolar 2026-2027, con el propósito de continuar mejorando las condiciones de los centros educativos públicos. Para los estudiantes de la Escuela Javier Antonio Castillo Pérez, la nueva infraestructura representa desde ahora un lugar más seguro y funcional para practicar deportes, participar en actividades culturales, compartir con sus compañeros y desarrollar iniciativas escolares.

Con la obra ya entregada, la comunidad de Guayacanal dispone de un espacio que puede utilizarse durante distintas épocas del año y para múltiples propósitos. La cancha deja de depender exclusivamente del buen tiempo para convertirse en una instalación con mayores posibilidades de uso. Para los estudiantes, será un lugar de aprendizaje y recreación; para las familias, un espacio de encuentro; y para la comunidad, una infraestructura que puede contribuir a fortalecer la convivencia y abrir nuevas oportunidades de participación.

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