ECONOMÍA

Magín Díaz enfatizó que la clave para duplicar el PIB hacia 2036 es la estabilización macroeconómica y una inversión pública cercana al 4% anual.

El ministro afirmó que preservar la autonomía del Banco Central, ampliar el margen fiscal y ejecutar reformas serán esenciales para mantener el crecimiento económico

Para el ministro de Hacienda y Economía, Magín Díaz, alcanzar la Meta RD 2036 dependerá en buena medida de que el país consiga mantener la estabilidad de sus principales indicadores económicos, fortalecer sus instituciones y elevar de manera significativa la inversión destinada a la infraestructura pública. La iniciativa plantea como objetivo que la República Dominicana duplique su producto interno bruto (PIB) durante la próxima década.

Díaz expuso su visión durante el Primer Foro Nacional para el Pleno Desarrollo – Meta RD 2036, encuentro que tuvo como cierre la participación del presidente Luis Abinader. En su intervención recordó que, durante aproximadamente los últimos 20 años, la economía dominicana ha registrado un crecimiento promedio cercano al 5 %. Ese comportamiento, explicó, ha estado respaldado tanto por la expansión de diferentes actividades productivas como por un entorno de estabilidad que considera imprescindible conservar.

«Del 2005 a la fecha, en promedio crecimos un 5 %. Esa es la punta de lanza de la economía dominicana que no debemos perder», manifestó el funcionario al valorar el recorrido de la economía nacional desde 2005.

Díaz también puso sobre la mesa uno de los elementos que considera decisivos para explicar la estabilidad alcanzada: la existencia de instituciones económicas que han ganado fortaleza con el paso del tiempo. Dentro de ese conjunto mencionó la autonomía del Banco Central de la República Dominicana (BCRD), la capacidad del sistema financiero y el fortalecimiento de los organismos reguladores. Según explicó, estos factores han contribuido a contener la inestabilidad de los precios y, al mismo tiempo, a generar un clima de mayor seguridad para la inversión.

Su posición sobre el Banco Central fue tajante. «La independencia del Banco Central no debe tener marcha atrás. Eso funciona», afirmó Díaz, al defender la permanencia de este principio como parte de los acuerdos fundamentales que han ayudado a sostener el desempeño económico dominicano.

El funcionario reconoció que las autoridades pueden intervenir cuando los movimientos de los mercados internacionales terminan trasladándose al bolsillo de los consumidores. No obstante, consideró necesario que esas medidas convivan con un funcionamiento adecuado del mercado, de manera que las variaciones internacionales de precios puedan reflejarse de forma gradual en la economía nacional.

Estas consideraciones fueron planteadas durante el panel «Perspectivas económicas de Latinoamérica y el Caribe», conducido por el defensor del Pueblo, Pablo Ulloa. El espacio permitió analizar los desafíos que enfrenta la región y las condiciones que deberá reunir la República Dominicana para sostener su expansión económica durante los próximos años.

Para Díaz, la infraestructura representa otro de los grandes asuntos pendientes. Por ello planteó que la inversión pública debería acercarse al 4 % del PIB cada año, con el propósito de reducir el déficit acumulado en carreteras, servicios y otras obras necesarias para el desarrollo. Aunque reconoció el aporte de las alianzas público-privadas, advirtió que este mecanismo no tiene por sí solo la capacidad de cubrir todas las necesidades de infraestructura del país.

El ministro sostuvo que mantener la estabilidad será apenas una parte del desafío. Una vez que esa base esté asegurada, República Dominicana tendrá que emprender transformaciones estructurales que permitan producir más y mejor. En ese camino identificó como áreas prioritarias la educación, la innovación y la preparación ante el avance de la inteligencia artificial, cuyo impacto sobre el empleo y la actividad económica ya empieza a modificar las reglas conocidas.

En la misma actividad, el ministro de Industria, Comercio y Mipymes, Eduardo Sanz Lovatón, definió la Meta RD 2036 como una construcción colectiva. Afirmó que su éxito dependerá de la participación coordinada del Gobierno, las empresas, las universidades y la sociedad civil. La intención, explicó, es generar acuerdos suficientemente amplios para orientar las políticas públicas hacia objetivos comunes de desarrollo.

Evite la trampa del ingreso medio

Uno de los planteamientos centrales del foro estuvo relacionado con el riesgo conocido como la “trampa de los ingresos medios”. Sobre este punto habló el economista chileno Andrés Velasco, decano de la Escuela de Políticas Públicas del London School of Economics, quien consideró que República Dominicana se encuentra en una etapa especialmente importante para evitar ese escenario. El término describe la dificultad que enfrentan algunas economías después de alcanzar un determinado nivel de ingresos, cuando comienzan a perder impulso y encuentran obstáculos para continuar avanzando.

Velasco explicó que la clave está en impedir que la productividad pierda fuerza. Para ello, el país necesita mantener un crecimiento elevado de la productividad incluso cuando aumente el ingreso por habitante. De lo contrario, el progreso económico puede desacelerarse precisamente cuando parecía haber llegado el momento de dar el siguiente salto.

Desde Argentina, el ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, puso el acento en otros dos factores: las finanzas públicas equilibradas y la libertad económica. A su entender, ambos elementos resultan fundamentales para ofrecer garantías sobre el derecho de propiedad y establecer condiciones que estimulen la llegada y expansión de las inversiones.

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