Ponen en marcha iniciativa piloto orientada a mejorar el uso eficiente de la energía y promover sistemas de refrigeración sostenible
La iniciativa, desarrollada con el respaldo de la ONUDI y el PNUMA, procura disminuir el gasto de electricidad, impulsar el uso de tecnologías con menor impacto sobre el ambiente y preparar mejor al personal técnico dominicano para enfrentar los nuevos retos del sector.
En el marco de las acciones destinadas a mejorar el uso de la energía y acelerar la incorporación de soluciones tecnológicas más amigables con el medioambiente, el Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales, mediante el Programa Nacional de Ozono (PRONAOZ), puso en marcha un proyecto piloto que cuenta con asistencia técnica y financiera de la Organización de las Naciones Unidas para el Desarrollo Industrial (ONUDI) y del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA).
La propuesta nace de una preocupación concreta: los sistemas de refrigeración y climatización consumen una parte considerable de la electricidad utilizada por hoteles y supermercados. En estos establecimientos, dichos equipos pueden representar entre el 20 % y el 55 % de la demanda eléctrica total. A esto se añade otro desafío ambiental, pues más del 90 % de los sistemas que actualmente funcionan emplean hidrofluorocarbonos (HFC), sustancias que poseen un elevado potencial de calentamiento global.
La República Dominicana ha asumido el compromiso de disminuir en un 10 % el consumo de HFC para 2029 y, desde enero de 2024, aplica un sistema de cuotas para regular la importación de estos refrigerantes. En ese contexto, el proyecto pretende aportar información técnica que permita perfeccionar las normas existentes y estimular inversiones destinadas a desarrollar sistemas de refrigeración que consuman menos energía y generen un impacto ambiental reducido.
Como parte de las primeras acciones de la iniciativa, entre el 27 y el 31 de julio de 2026 se llevó a cabo una misión técnica internacional coordinada por la ONUDI, con la participación del Ministerio de Medio Ambiente y el PRONAOZ.
Durante esos días se celebraron encuentros de trabajo con el Instituto Nacional de Formación Técnico Profesional (INFOTEP) y con representantes de la Asociación de Técnicos de Refrigeración. El objetivo fue establecer mecanismos de cooperación que permitan ampliar la capacitación y certificación de los profesionales responsables de instalar, mantener y operar tecnologías de refrigeración más eficientes desde el punto de vista energético y menos perjudiciales para el ambiente.
La formación del personal resulta especialmente importante porque cambiar una tecnología no consiste simplemente en retirar un equipo viejo y colocar uno nuevo. Hace falta contar con técnicos preparados para instalar correctamente los sistemas, realizar su mantenimiento y detectar a tiempo cualquier falla. De lo contrario, hasta la tecnología más eficiente puede terminar comportándose como una promesa demasiado cara.
El equipo técnico también visitó varias instalaciones hoteleras para realizar evaluaciones preliminares de sus sistemas de climatización. Durante estas inspecciones se identificaron posibles oportunidades para disminuir el consumo de electricidad y se analizaron las condiciones de los establecimientos que podrían incorporarse a auditorías especializadas y a los proyectos demostrativos previstos.
La intención es que estas experiencias permitan desarrollar ejemplos concretos que posteriormente puedan reproducirse en otros establecimientos del sector turístico dominicano. La lógica es sencilla: demostrar primero que una solución funciona en la práctica para que luego pueda ser adoptada con mayor confianza en una escala más amplia.
Cinco ejes estratégicos del proyecto
La iniciativa está estructurada en cinco áreas de trabajo que buscan generar cambios tanto en la regulación como en las capacidades técnicas, la eficiencia energética y la difusión de nuevas prácticas dentro de la industria de la refrigeración y la climatización.
Hoja de Ruta para Normas Mínimas de Eficiencia Energética (MEPS). Bajo la conducción del PNUMA, este componente contempla la creación de un diagnóstico nacional sobre el consumo energético y el diseño de una ruta regulatoria para establecer normas aplicables a determinados equipos.
Entre los sistemas incluidos se encuentran los acondicionadores de aire tipo split sin ductos, con capacidades de hasta 18 kW, y los refrigeradores destinados al uso doméstico con una capacidad máxima de 850 litros. El propósito es avanzar hacia estándares que permitan que los equipos comercializados en el país sean progresivamente más eficientes.
Proyecto piloto de climatización hotelera. Con asistencia de la ONUDI, tres hoteles dominicanos serán incorporados a una experiencia demostrativa en la que se reemplazarán 30 equipos de aire acondicionado antiguos que funcionan con refrigerante R-410A.
En su lugar se instalarán sistemas inverter de mayor eficiencia que utilizarán R-290, conocido como propano. De acuerdo con las estimaciones del proyecto, la sustitución podría generar una disminución del consumo energético de entre 25 % y 30 %. El período previsto para recuperar la inversión se sitúa entre tres y cinco años.
Además del ahorro energético, la experiencia permitirá obtener datos concretos sobre el funcionamiento de estas tecnologías en las condiciones reales del país. Esos resultados podrán servir como referencia para futuras inversiones dentro de la industria turística.
Asistencia técnica al sector de supermercados. Este componente, también respaldado por la ONUDI, estará dirigido a mejorar el funcionamiento de dos establecimientos seleccionados como proyectos piloto.
Entre las medidas previstas se encuentran la instalación de controles multizona, el uso de cortinas de aire y la aplicación de programas de mantenimiento preventivo. Estas acciones buscan reducir las fugas de refrigerante, mejorar el desempeño de los equipos y evitar pérdidas de energía asociadas a sistemas que trabajan por debajo de sus condiciones óptimas.
La importancia de este tipo de intervención puede parecer poco visible para el consumidor, pero detrás de una puerta refrigerada de supermercado existe una maquinaria que trabaja durante horas y consume electricidad de manera constante. Hacerla más eficiente significa reducir costos y, al mismo tiempo, disminuir la presión ambiental.
Centro Nacional de Medición y Verificación (M&V). Otro de los pilares del proyecto será el fortalecimiento del centro de formación del INFOTEP mediante la entrega de equipos especializados y la preparación de 30 técnicos e ingenieros.
Los participantes recibirán capacitación sobre el estándar internacional ISO 50015, utilizado para la medición y verificación del desempeño energético. La formación permitirá desarrollar capacidades nacionales para determinar, con criterios técnicos, cuánto se ahorra realmente después de implementar una medida de eficiencia.
Medir es fundamental. Sin datos confiables, una mejora energética puede quedarse en una buena intención difícil de comprobar. Con mediciones adecuadas, en cambio, los resultados pueden compararse, verificarse y convertirse en argumentos sólidos para nuevas inversiones.
Gestión del conocimiento y difusión de buenas prácticas. El quinto componente estará coordinado por el PNUMA y tendrá como propósito facilitar el intercambio de experiencias, producir materiales técnicos y divulgar resultados que puedan servir de referencia para empresas, profesionales e instituciones.
También se contempla la elaboración de guías y la difusión de experiencias exitosas relacionadas con el uso de tecnologías de refrigeración sostenible. De esta manera, los conocimientos generados por los proyectos piloto no quedarán limitados a los establecimientos participantes, sino que podrán ponerse a disposición de otros actores interesados.
Con el desarrollo de esta iniciativa, el Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales procura fortalecer la capacidad técnica del país y crear experiencias prácticas que demuestren las posibilidades de una refrigeración más eficiente y ambientalmente responsable.
El proyecto también conecta dos objetivos que durante mucho tiempo fueron tratados como asuntos separados: ahorrar energía y proteger el ambiente. En realidad, ambos pueden avanzar por el mismo camino. Equipos que consumen menos electricidad reducen costos y, dependiendo de la tecnología empleada, pueden contribuir también a disminuir las emisiones y el uso de sustancias perjudiciales para el clima.
Para República Dominicana, el desafío será convertir estas experiencias iniciales en cambios permanentes dentro del mercado. La modernización de la refrigeración y la climatización no ocurre de un día para otro, pero cada equipo eficiente, cada técnico capacitado y cada norma mejor diseñada pueden convertirse en una pieza de una transformación mucho mayor.
Con estas acciones, el país fortalece sus esfuerzos para cumplir los compromisos internacionales relacionados con la protección de la capa de ozono y la respuesta al cambio climático, mientras construye capacidades propias para avanzar hacia un sector de refrigeración más moderno, eficiente y sostenible.


